Hace unos años, en una guardia tranquila del Hospital San Martín de La Plata, recibí a una mamá primeriza que llegaba con el plan de parto doblado en la mano y los ojos llenos de preguntas. ‘Carla, leí que si no me hacen cesárea, el bebé puede sufrir’, me dijo. Me senté al lado de la cama, como me enseñó Doña Amanda, y le pregunté: ‘Eso que leíste, ¿quién lo firma?’. No lo sabía. Ahí entendí que su miedo no venía de la evidencia, sino de un montón de información suelta que le había llegado sin filtro. Mi trabajo no era darle más datos, era bajarle la ansiedad.
Hoy, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) publicó un informe que confirma lo que muchas parteras venimos viendo en las salas: la tasa de cesáreas en Argentina triplica lo recomendado por la OMS. La fuente es clara y verificable: el documento de la SAP, difundido por Infobae, advierte que estamos muy por encima del 10-15% que la Organización Mundial de la Salud considera óptimo. No es un número al azar; es un dato que debería hacernos frenar y preguntarnos por qué.
¿Qué significa esto para vos, que estás esperando un bebé?
Mirá, que la tasa sea alta no quiere decir que todas las cesáreas sean innecesarias. Hay situaciones médicas donde son la opción más segura, y nadie discute eso. Pero cuando triplicamos lo recomendado, hay algo que no cierra. Muchas veces, la decisión no la toma la mamá informada, sino el miedo: miedo al dolor, miedo a ‘que algo salga mal’, o la presión de un sistema que programa partos como si fueran turnos de peluquería.
Acá va una advertencia honesta que no viene en los folletos del consultorio: una cesárea innecesaria no es un ‘parto sin esfuerzo’. Es una cirugía mayor. Tiene riesgos de infección, hemorragia y complicaciones en futuros embarazos. Para el bebé, puede alterar su flora intestinal y su adaptación respiratoria inicial. No es un capricho de la naturaleza; es una intervención que, cuando no está justificada, suma riesgos sin sumar beneficios.
Guía práctica: tres pasos para tomar decisiones con menos miedo
1. Preguntá siempre el ‘por qué’
Si tu médico te sugiere una cesárea, preguntale: ‘¿Cuál es la indicación médica específica?’. Si la respuesta es ‘por las dudas’ o ‘porque ya pasó la fecha’, pedí una segunda opinión. La evidencia dice que la mayoría de las inducciones por fecha no son urgentes.
2. Conocé tus opciones de parto respetado
En Argentina, la Ley de Parto Respetado (N° 25.929) te da derechos: a estar acompañada, a elegir posiciones, a recibir información clara. No es un favor, es ley. Si sentís que no se respeta, podés pedir hablar con el servicio de obstetricia o con la dirección del hospital.
3. Desconfiá del ‘doctor Google’ y de los grupos de WhatsApp
La información sin fuente es rumor con moño. Si leés algo que te asusta, preguntá a tu obstétrica o partera. Nosotras estamos para eso: para traducir la ciencia al idioma de tu panza.
Preguntas que me hacen seguido
¿Es verdad que la cesárea es más segura para el bebé?
No, no siempre. Para un bebé sano y un embarazo de bajo riesgo, el parto vaginal tiene beneficios comprobados: ayuda a madurar sus pulmones, coloniza su intestino con bacterias buenas y reduce el riesgo de problemas respiratorios al nacer. La cesárea es segura cuando hay una razón médica, pero no es ‘mejor’ por defecto.
¿Puedo pedir una cesárea aunque no haya indicación médica?
Sí, podés solicitarla. Pero es importante que sepas que no es una decisión sin consecuencias. Hablalo con tu obstétrica: muchas veces, el miedo al dolor se puede trabajar con acompañamiento continuo, analgesia o cambios de posición durante el trabajo de parto. No hay premio por sufrir de más, pero tampoco por operarte sin necesidad.
¿Qué hago si en la guardia me dicen que ‘no da tiempo’ para un parto vaginal?
Respirá y preguntá: ‘¿Cuál es el riesgo específico de esperar?’. A veces, la urgencia es real; otras, es una cuestión de organización del servicio. Si tenés dudas, pedí que te expliquen con claridad. Tu cuerpo sabe, pero necesita información honesta para decidir.
¿La epidural aumenta el riesgo de cesárea?
No, la evidencia actual dice que la epidural bien administrada no aumenta la tasa de cesáreas. Lo que sí puede pasar es que, si se coloca muy temprano o con dosis altas, enlentezca el trabajo de parto. La clave es el manejo personalizado: cada mujer es distinta.
¿Qué pasa si ya tuve una cesárea? ¿Puedo tener un parto vaginal después?
Sí, se llama parto vaginal después de cesárea (PVDC) y es posible en muchos casos. Depende del tipo de cicatriz, del tiempo transcurrido y de las condiciones del embarazo actual. No es automático, pero tampoco es imposible. Buscá un equipo que tenga experiencia en PVDC y que te acompañe sin apuros.
Lo que sí dice la evidencia
La OMS recomienda que la tasa de cesáreas no supere el 10-15% porque, por encima de ese número, los riesgos para la mamá y el bebé empiezan a superar los beneficios. Argentina triplica ese número. Eso no es una opinión: es un dato que firma la Sociedad Argentina de Pediatría. No se trata de demonizar la cesárea, sino de preguntarnos si cada una de esas cirugías estuvo justificada. Como partera, te digo: no le tengas miedo al parto, tenele respeto. Y si algo te genera dudas, buscá una profesional que te escuche con las manos quietas. Como decía Doña Amanda, ‘a la mamá se la escucha con las manos quietas’.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Ante cualquier duda o síntoma, consultá a tu médico o profesional de la salud.
