Por Romina Ferreyra, puericultora rosarina y mamá de dos
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Me acuerdo de una noche, la segunda de mi hija menor. Eran las tres de la mañana, ella lloraba, yo lloraba, el termo estaba vacío y el sueño me borraba la cabeza. En ese momento, sola en el living de mi casa en el sur de Rosario, pensé: “¿Quién dijo que tenía que poder con todo?”. Mi abuela Delia, que crió a medio barrio, solía decirme: “Criá al que tenés, no al del libro”. Esa noche entendí que no hay manual que te prepare para el llanto de un bebé a las tres de la mañana.
Esa experiencia me enseñó algo que después confirmé trabajando con familias: la atención del parto y el puerperio no es solo un tema médico, es un momento donde la mujer necesita ser escuchada, acompañada, no juzgada. Y justamente de eso habla la nueva guía que presentó la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en un seminario nacional de obstetras.
¿De qué va esta guía?
La OPS publicó una guía que describe ocho áreas clave para la transición hacia modelos de atención en partería, con el objetivo de mejorar la salud materna y neonatal. Ocho áreas. No es un recetario mágico, es un mapa para que los equipos de salud puedan repensar cómo acompañan a las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto.
La fuente es clara: el seminario nacional de obstetras que se realizó el 28 de agosto de 2025, organizado por la OPS/OMS. Podés consultar la noticia completa en su sitio web: https://www.paho.org/es/noticias/28-8-2025-seminario-nacional-obstetras-reafirman-su-rol-salud-materna-neonatal
Acá viene lo interesante para nosotras, las argentinas: esta guía no es un papel que se queda en un escritorio. Es una herramienta que Argentina puede adoptar para mejorar la atención del parto y reducir la mortalidad materna, un desafío que sigue vigente en nuestro país.
Ocho áreas que deberían importarnos
No voy a enumerarlas como si fuera un boletín oficial. Prefiero contarte lo que significan desde mi trinchera de mamá y puericultora.
La guía habla de modelos de atención en partería. ¿Qué quiere decir esto? Que el parto no es una enfermedad, que la mujer no es una paciente pasiva, que el equipo de salud tiene que escuchar antes de intervenir. Suena obvio, pero no lo es tanto cuando una está en una sala de partos con luces de quirófano y un reloj que corre.
Estas ocho áreas incluyen desde la formación de los profesionales hasta la organización de los servicios, pasando por cómo se respetan los tiempos de cada mujer, cómo se maneja el dolor sin medicalizar de más, cómo se favorece el contacto piel con piel desde el primer minuto.
Mi opinión, que alguien podría discutir: en Argentina, muchas veces confundimos “atención de calidad” con “atención tecnológica”. Y no es lo mismo. Una ecografía no reemplaza a una obstetra que te mira a los ojos y te dice “está todo bien, vamos despacio”. La guía de la OPS apunta justamente a recuperar ese vínculo humano sin perder la seguridad clínica.
¿Y esto cómo aterriza en tu casa?
Si estás embarazada, si estás amamantando, si estás en ese torbellino de pañales y noches sin dormir, esta noticia te toca de cerca. Porque cuando los modelos de atención mejoran, mejoran tus chances de tener un parto respetado, un puerperio acompañado, un bebé que recibe los cuidados que necesita desde el primer día.
No es magia. Es política sanitaria. Es formación de profesionales. Es voluntad de cambiar prácticas que a veces están más cerca del “siempre se hizo así” que de la evidencia científica.
Y acá va mi advertencia honesta, la que no viene en los folletos: ninguna guía, por buena que sea, reemplaza el derecho de cada mujer a ser escuchada. Podés tener el mejor modelo de atención del mundo, pero si la obstetra no te pregunta cómo te sentís, si el neonatólogo no te explica qué le pasa a tu bebé, si la enfermera te apura porque “ya es tarde”, ese modelo no sirve.
Lo que aprendí de mi abuela Delia
Ella tenía una caja de lata con recetas y anotaciones de crianza escritas a mano. Cuando no sabía qué hacer con mi primer hijo, la abría. Ahí encontré cosas que después confirmé con la ciencia: que el contacto piel con piel regula la temperatura del bebé, que la teta a demanda fortalece el vínculo, que el llanto no es un capricho.
Pero también encontré algo que la ciencia no siempre dice: que la mamá agotada necesita que la abracen, no que le den instrucciones. Esa sabiduría de mi abuela es la misma que intenta recuperar esta guía de la OPS: poner a la mujer en el centro, no al protocolo.
Preguntas que me hacen las mamás
¿Esta guía es obligatoria en Argentina?
No, es una recomendación de la OPS. Cada país decide si la adopta y cómo la implementa. Pero es un documento de peso que los equipos de salud pueden usar para repensar sus prácticas. Si estás embarazada, podés preguntarle a tu obstetra si conoce esta guía y cómo aplican sus recomendaciones.
¿Qué significa “modelos de atención en partería”?
Básicamente, que el parto sea atendido por profesionales formados específicamente en partería (obstetras, parteras) con un enfoque que respeta los tiempos de la mujer, evita intervenciones innecesarias y prioriza el vínculo temprano con el bebé. No es “parto natural a cualquier precio”, es atención basada en evidencia y en derechos.
¿Esto reduce la mortalidad materna?
Según la OPS, sí. Cuando los modelos de atención están centrados en la mujer y son llevados por profesionales capacitados, los indicadores de salud materna y neonatal mejoran. Argentina tiene una tasa de mortalidad materna que sigue siendo un desafío, sobre todo en regiones del norte y en poblaciones vulnerables.
¿Cómo sé si en mi hospital aplican estas recomendaciones?
Preguntá. En la consulta, en el preparto, en la entrevista con la obstetra. Preguntá si respetan el plan de parto, si favorecen el contacto piel con piel, si permiten acompañante, si evitan episiotomías de rutina. Las respuestas te van a dar una idea de qué modelo de atención tienen.
¿Y si no me siento escuchada en el parto?
Tenés derecho a pedir una segunda opinión, a cambiar de profesional, a presentar una queja si sentís que vulneraron tus derechos. La Ley de Parto Respetado (N° 25.929) está vigente en Argentina desde 2004. Conocé tus derechos y hacelos valer, siempre con respeto pero con firmeza.
¿Esto aplica también para cesáreas?
Sí. Una cesárea también puede ser respetada: que te expliquen cada paso, que el bebé esté piel con piel apenas nace si está bien, que respeten tus tiempos de recuperación. El modelo de atención en partería no excluye las cesáreas, las incluye cuando son necesarias y las humaniza.
Sin culpa
Cierro esta nota como cierro siempre: bajando la exigencia. No tenés que saber todo sobre esta guía, no tenés que convertirte en una experta en políticas de salud para tener un parto respetado. Lo único que tenés que saber es que merecés ser escuchada, que tu cuerpo y tu bebé son tuyos, y que ningún profesional tiene derecho a tratarte como si no supieras nada.
Soltá esa culpa, que no te sirve. A tu bebé lo conocés vos, no el folleto. Y si esta guía de la OPS ayuda a que más obstetras entiendan eso, bienvenida sea.
Mientras tanto, seguí confiando en tu instinto, en tu abuela, en esa caja de lata que llevás adentro. Y si una noche estás sola con el termo vacío y un bebé que llora, acordate: no tenés que poder con todo. Nadie puede.
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Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Ante cualquier duda o síntoma, consultá a tu médico o profesional de la salud.
